Ilustración: Joaquín Tarazona
Escrito por: Pablo Téliz
/Escena única
Cielo abierto y rojo. Treinta y siete grados celsius. Mateo corre desesperado por la calle porque el tiempo no pasa. El gobierno ha tomado la decisión de modificar el tiempo. Un día ya no es un día, un año ya no es un año, una hora ya no es una hora. Corre por la calle desesperado y su reloj ya no le sirve, ahora la esquina en la que dobla lo hace retroceder unos segundos. El gobierno ha decidido modificar el tiempo y ahora el pasado está en el presente y sus ganas de besar volvieron a crecer exponencialmente. Cada segundo que pasa es una grieta en la calle. Busca por todos lados la casa natal del amor de su adolescencia. Hoy ya no sería lo que era antes, pero en el día en el que Mateo corre desesperado sí lo es. Corre unos segundos más y encuentra el amor parado en el portón de su casa. Lo llama, lo abraza, le dice te extraño, llora. Mateo ya no corre desesperado y en ese preciso momento entiende por qué el gobierno ha decidido modificar el tiempo. Vive por primera vez en la eternidad. Ya nada lo corre desde atrás, ya no se acerca al barranco. El mundo ha entrado en su etapa espiral. La muerte se ha extinguido, ya no quedan restos, solo palabras escritas. Mateo respira la eternidad y concreta su beso. Es cálido, suave, lírico, formal, sostenido, incluso nace manchado de risa.
EL AMOR: ¿Cuánto demoraste en llegar?
MATEO: Tres cuadras, tres esquinas, tres grietas. Ya no hay tiempo, la gente se está yendo en barcos a Europa porque perdieron todos su trabajo y su casa debido al no tiempo. Los rezagados están construyendo casas nuevas con costaneros en la zona de la costa y la eternidad es un buen lugar para volver a encontrarse y construir una casa juntos, plantar marihuana y vivir de la pesca.
La noche es más larga y el día más tranquilo. Correr ya no es un transporte. Es un ejercicio. El amor ya no es un pánico.
EL AMOR: No estaba enterado de la noticia de que el tiempo se había modificado. Aunque sí me pareció raro ver cómo los relojes de mi casa se borraban. El del celular, el de la tele, el de la computadora. El único que sigue funcionando es el de la pared.
En ese momento estaciona una Toyota blanca en la vereda de la casa del amor de Mateo. Se bajan dos hombres armados con rifles de mercurio automático e ingresan al terreno bajo una orden estatal de allanamiento. Ingresan a la casa y comienzan a llevarse todos los dispositivos que encuentran. También se llevan los relojes. El silencio posterior es largo. Más largo que lo que Mateo demoró en llegar desesperado a la casa natal del amor de su adolescencia. El beso es más corto. Hay algo diferente en el aire, como un olor a calcio sostenido. Los pájaros cantan agitados, el río suena sucio como látigos. Algunos niños descalzos corren alborotados por la calle señalando algo en el cielo. En ese momento se escucha una voz como omnipresente.
VOZ: El tiempo se ha modificado. A partir de hoy, la nueva hora está en reorganización y en proceso de programación. Les rogamos por favor mantener la calma y colaborar en todo lo que esté a su alcance. Próximamente seremos más dichosos. El hoy será nuestro, así como el mañana. Procure no tomar bebidas alcohólicas para no marearse y evite aglomeraciones. Este cambio ha sido fruto del trabajo de muchísima gente, por favor, sepa valorarlo. A la hora diez del día de mañana, sentirán vibraciones en el cuerpo. Su casa comenzará a moverse y temblará su hogar por unas cuantas horas. Algunos edificios podrían desmoronarse. Sobre todo los más altos. Manténgase alejado de los edificios altos. Se sugiere dormir en la calle mientras dure la aplicación de la nueva ley, el frío no será un problema ya que nos encontramos en pleno verano. Duerma en la calle hasta que los temblores pasen. Por favor, al regresar, reconstruya. Devuélvase la forma de su hogar. Seguro habrá perdido unos cuantos tesoros. Con el correr de los días, experimentará vómitos constantes en la hora previa a la cena. No durará mucho. La modificación del tiempo produce mareos y fatiga. Pasada una semana, los síntomas irán desapareciendo. Los amaneceres serán lentos y apacibles, cantarán mucho más los pájaros y serán miles los árboles que nos darán oxígeno en el brotar del rocío. La pausa será la premisa. El tiempo se extenderá como una banda elástica hexagonal. Si el momento es oportuno y produce felicidad, se podrá extender hasta casi alcanzar la eternidad. Claramente no será posible alcanzar la eternidad como tal. El recurso de la extensión será una herramienta democrática que cada uno de nosotros tendrá que gestionar en base a sus intereses y a los intereses comunes. Lograr un sólido equilibrio entre ambos será nuestro principal objetivo. Recuerde que este es un experimento validado por el Laboratorio Tecnológico del Uruguay y el Ministerio de Salud Pública. Si usted intenta escapar de esta nueva convención, será identificado y ejecutado al instante. Por lo pronto, no le queda otra opción que aceptar el proceso y colaborar para que suceda. Le deseo muchísima suerte en este nuevo período del mundo. Abrace a su familia y no se despegue. Pronto vendrán grandiosas flores galácticas a visitarnos. No desespere.
Los altoparlantes celestes continúan reproduciéndose. Suena Lonely in the future de The Strokes. La gente festeja con gritos y abrazos. Se siente como una batalla ganada.









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