Ilustración: (Fiorella Veglio)
Escrito por: José Ruiz del Halla
Introducción por Denisse Maldonado
«Uno de los propósitos de SinZona es el de publicar en sus páginas colaboraciones escogidas, de jóvenes inéditos» prometía el segundo y último número de la revista que nos acerca a Humberto Megget, a Carlos Brandy y a José Ruiz del Halla. Salvando estas tres excepciones, el horizonte del presente número es el mismo. Por esto invitamos a los lectores a sentir los versos de Megget en la carne, a perderse como sombra o nube en las calles de Brandy, y, como José, a confiar en el desorden mientras haya arte.
José Ruiz del Halla – Arte en tiempo psicológico
Hay una cuestión de síntesis, luego que un agujero en el cerebro nos hizo temblar. Estoy triste, y esta tristeza corresponde a la noche que me rodea. Debo volver a mi infancia. Yo era el geómetra que medía en el cielo los saltos de la luna.
Pero estoy en una época de cables eléctricos. La vida se deshilvana desordenadamente. Y por un reflejo condicionado se desordenó la expresión artística. Lo comprendo, pero no es para mí.
Yo también he buceado. Pero el topo se ha gastado las uñas. La tierra se ha hecho dura y obstinada, y los árboles apenas pueden clavar ya sus raíces.
Quiero el orden estético. Los postes tiemblan. Pero no, no perderemos el camino.
Hay tantas huellas, que da asco poner el pie donde aún se pudre la sombra de otro cuerpo. Lo sé: ningún “neo” nos ha de salvar. La misma boca no se podrá poner otra risa.
Pero no hay que romper, ni desordenar. Todo está hecho. Pero falta el hilo. Un solo cielo sujeta la infinita variedad de las nubes.
Síntesis: pero sin símbolos. Los símbolos anclan definitivamente en la razón.
Síntesis: el equilibrio no romperá la emoción. La inteligencia no estrujará el secreto. Las estrellas tiemblan, pero no caen. Todo el pasado vendrá a limpiar la sangre, y el arte se ordenará por sí mismo, como las células creadoras en el vientre de la mujer.
La velocidad, el desorden natural de las cosas seguirá. Pero el arte será el orden, porque es creación, y no simple vivencia. Es invención, y no la traslación del tiempo psicológico puro. No la simple connotación de la memoria, ni del sueño.
El viento liga la secreta esencia de las casas, pero no lleva en sí la materia.
Que el arte responda a una época, no quiere decir que deba ser un reflejo condicionado de la misma, ni tampoco una imitación. Porque en él deben estar las fuerzas ordenadoras, y la infinita geometría.
SÍNTESIS. EQUILIBRIO. ORDEN.
El árbol seguirá creciendo, y sus raíces hallarán nuevamente los secretos jugos de la tierra.
Para la elaboración de este trabajo se empleó material bibliográfico proporcionado por la Sección de Archivo y Documentación del Instituto de Letras (SADIL), Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República (Montevideo).









Deja un comentario